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El Rol de Internet en Atentados y Catastrofes

Por : Juan José Larrea
Lic. en Comunicación Social
Jefe de Prensa del Ombudsman Nacional Argenitno

Internet demostró, una vez más, su capacidad como medio informativo. Pese a la cobertura de televisión y radio, el tráfico de la red se disparó a raíz de los hechos. Los medios informativos digitales ( de grandes empresas o bloggers) fueron el principal destino de los internautas a la hora de elegir información rápida y diversa. Las emisoras de televisión de Nueva Orleans también han recurrido a la web para retransmitir sus vídeos.

«Esta mañana, justo antes de que saliese el sol, un hombre que sobrevivió a la tormenta oyó nuestro helicóptero y comenzó a encender y apagar su linterna, una especie de código Morse para indicar: ‘estoy vivo, ayúdenme'»

escribió Kerry Sanders, en el sitio de NBC.

Mientras tanto, otra persona en un blog de un diario internacional afirmaba: «Sabemos de nuestros amigos a través de internet».

De la noche a la mañana cientos de testimonios han aparecido en Internet en forma de Blog (bitácoras) comentando, informando, solicitando ayuda o narrando (en carne propia) acerca de los hechos que irremediablemente se van desarrollando como consecuencia de Katrina, en Nueva Orleans. De igual forma se dio con el Tsunamis, en el Sudeste Asiático y en los atentados del 11-S y 11-M en Estados Unidos de América y España, respectivamente.

Vemos aquí que los autores de las noticias no son en su mayoría periodistas: son los directos espectadores (sobrevivientes) de tan feroz catástrofe natural o hecho aberrante producido por el hombre.

Personas o agrupaciones tal vez anónimas que, valga la redundancia se perfilan hacia un constante crecimiento, detallan un panorama sobre los acontecimientos en la red de redes y, justamente ello nos conlleva a preguntarnos ¿por qué cada vez más ciudadanos u organizaciones se vuelcan a proveer información sin fines de lucro?. ¿Existe rasgos de desconfianza en los canales tradicionales de información?. Entonces, de la mano de las nuevas tecnologías ¿somos todos periodistas?

Por otro lado, grandes medios periodísticos, como las cadenas de televisión CNN y MSNBC e incluso el diario «USA Today», también han lanzado su «blog» donde los enviados especiales cuentan lo que no pudieron incluir en sus retransmisiones televisivas.

Durante el atentado de 11-M en Madrid, según el Observatorio Español de Internet «las tasas de consulta a Internet se calcula que se han multiplicado hasta por 8 desde la hora del atentado» y “el hecho de que los atentados se hayan producido en horario laborable, cuando la mayoría de españoles se encontraban en sus puestos de trabajo, ha generado este aluvión de entradas a Internet”, lo cual demuestra que el mayor uso de Internet se centra en el horario laboral.

Indudablemente, Internet viene cambiando la manera de percibir el mundo, que ahora aparece al alcance de la mano. Hoy en día, el modelo de comunicación pasó a desmasificarse. La “realidad” se nos presenta según Gianfranco Bettetini (Lo que queda de los medios) a través de la digitalización, que más que representar la realidad, la reconstruye.

En otras palabras, el internauta accede a la información que otros ofrecen. Sin embargo, el usuario también accede como creador, editor, escritor y productor de información que sus pares reciben. De esta manera, al ampliarse el acceso de quienes producen información, se diluye la autoridad de la información distribuida.

Como medio no se ajusta al modelo de un solo medio. En este caso  Internet, fue comparada (al principio) con la prensa escrita por la masividad en la difusión de información. Sin embargo, también se asemeja a la radiodifusión por la actualización constante en la información y la posibilidad de ser recipiente de las inquietudes de diversos sectores sociales. Por su contenido audiovisual y su soporte puede resultar similar, en muchos casos como los enunciados, al de la televisión. Incluso, no es novedad que ya apareció un canal de TV con materiales exclusivos para la red.

Solidaridad y Maldad

Nadie discute que resulta un medio requerido para la veloz información. Pero,  Internet, por su naturaleza descentralizada en estos tiempos se está convirtiendo en una herramienta simpatizante y efectiva a la hora de pedir ayuda. Aquí vale separar dos ejes que aparecen de modo sistemático: la solidaridad y la maldad.

Existe solidaridad en aquellos que, por voluntad propia, inician un emprendimiento con un fin sano y desinteresado en pos de la ayuda. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) – www.icrc.org/spa – abrió una página web para que los sobrevivientes de Katrina puedan ponerse en contacto con los familiares de los cuales no tienen noticias luego del desastre. La página web www.missingkids.com almacena fotografías de niños que han sido hallados solos en la localidad norteamericana de Luisiana. 

Muchas son las empresas u organizaciones no gubernamentales en el ámbito internacional que realizan emprendimientos solidarios dirigidos a los damnificados. Estos, se han transformando en sectores claves para agrupar información, voluntarios, ayuda, donaciones, proporcionar teléfonos útiles, reencuentro entre personas y sitios relacionados con más información.

Pero también, aparece la maldad. Y en estos casos, se ve como una empresa comienza con el único fin de satisfacer, con el engaño, su propio ser. Estafadores online se aprovecharon de los efectos Katrina, 11-S, 11-M, entre otros. Comenzaron a producirse envíos masivos engañosos de correos electrónicos pidiendo ayuda solicitando donaciones para las víctimas. Lamentable!

En mi criterio y, desde el punto de vista de la comunicación institucional, en estos casos descriptos entra en juego la responsabilidad social empresaria, que con un objetivo solidario y también en la web, emprendieron actividades con el fin de recaudar fondos mediante donativos con tarjeta de crédito. Un mensaje claramente visible aparece en páginas de inicio de importantes organizaciones con todas las explicaciones para concretar la ayuda en lugares reconocidos, además, de una amplia información de lo ocurrido.

La concepción que se tiene cuando una empresa adopta un discurso institucional con responsabilidad social empresaria es que, además del servicio que ofrece en su concepción original, cumple en la comunidad de igual manera que un individuo integrante de una sociedad. Compromiso, solidaridad, respeto, ayuda, apoyo, entre otros, permite crea una identidad que será la imagen en la mente del imaginario social con respecto a dicha empresa.

A esta altura de los acontecimientos y con una base empírica sólida, Internet (espacio público) no solo demuestra una vez más que es uno de los medios más requeridos a la hora informarse e informar con rapidez y diversidad de estilos. Se convierte en un lugar efectivo para concentrar a las diversas partes en pos de la solidaridad. Hasta el momento nadie ha podido, de modo certero, al decir de Karl Popper, refutar esta afirmación ni siquiera utilizando su método de falsación. En otras palabras y a manera de conclusión, la sociedad en su conjunto, individuos y empresas (públicas o privadas) deben estar preparadas y con capacitación constante en los avances tecnológicos para brindar un buen servicio y saber sobre el buen uso y ventajas del mundo virtual.

La Brecha Digital

No puedo finalizar sin antes efectuar una reflexión sobre un aspecto que todavía no logra mejorarse. Internet dio la posibilidad, a millones de personas, de nutrirse, educarse, descubrir y enriquecer sus conocimientos, como nunca hubieran soñado antes. Desde visitar virtualmente un museo y ojear, aunque sea a la distancia, libros, objetos y acontecimientos inalcanzables en otros momentos de la historia, hasta acceder de manera rápida y fácil al conocimiento, que en otro tiempo hubiese llevado no solo el consumo físico de un largo tiempo y dedicación, sino a la disposición de recursos económicos propios.

El hecho lamentable, lo configura la restricción a la educación, la cultura y la información que se originan a partir del momento en que un grupo de personas queda excluido de utilizar un medio que de pronto se ha vuelto casi indispensable. De esto se trata la Brecha Digital, aunque hay varias posturas al respecto.

El artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos – http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm – establece que «toda persona tiene derecho a tomar parte libremente de la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resultan«. El artículo 22 de la misma declaración dice: «Toda persona (…) tiene derecho a (…) obtener (…) la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad«. 

En primer lugar, porque la red de redes dejó de ser un lujo en la mayoría de los países  en vías de desarrollado. A nivel internacional, Dinamarca es el país con mayor penetración de internautas entre la población: el 63 % de los daneses tiene acceso permanente a la Red. Con sólo un punto de diferencia uno de otro, sucesivamente, les siguen los norteamericanos, los holandeses, los canadienses, los finlandeses y los noruegos. 

En segundo lugar, y no menos importante, porque Internet (como cualquier medio de comunicación) implica el manejo de información y el manejo de un lenguaje. Pero otro aspecto, quizás más relevante, lo configura el manejo del poder que cada uno de éstos otorga a quien los posee. Podría decirse que Internet es una aliada perfecta de la globalización, herramienta ideal para mantenerse “conectado”, no con una línea telefónica ni con un servidor, sino con nuestros pares en todo el mundo.

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